Bajo el susurro de las hojas y la mística de la noche, hace exactamente un siglo se escuchó por primera vez en Chile un eco legendario. Era el 25 de septiembre de 1926.
Aquella fecha no solo marcó el nacimiento oficial de la Rama Lobatos en nuestra patria; marcó el instante sagrado en que la Selva de Seeonee echó raíces profundas entre nuestras montañas, nuestros bosques y nuestros corazones.








